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17 de abril de 2015

IU: algunos edificios se protegen y abandonan y otros no se protegen para derribarlos

La protección de edificios y la hipocresía del Ayuntamiento y de la Junta

La Capilla del Hospital Provincial es el ejemplo de la estupidez y del juego de pingpong que se traen Ayuntamiento y Junta de Castilla y León. Pero hay otros casos lacerantes tanto por su falta de protección como por lo contrario; es decir, construcciones que se protegen y que acaban en el más absoluto de los abandonos. No ha habido seriedad ni rigor desde que se empezaron a hacer los planes de urbanismo y catalogar edificios. La Muralla está “rota” en pedazos. Y no nos olvidemos de que el Banco de España se protegió por una alegación que hizo IU

Y no sólo la Muralla rota. La Avenida Príncipe de Asturias en el tramo de la Marina, con sus chalecitos derribados y sustituidos por bloques inmensos, nos da idea de que la especulación en Zamora se ha impuesto a la cordura en la protección de edificios. El Informe del Servicio de Patrimonio de la Junta de Castilla y León el 9 de abril de 2007-para incorporar al Plan de Urbanismo en tramitación en el Ayuntamiento- marcó un punto de partida interesante sobre qué se debía  proteger en Zamora.

La Capilla del Hospital Provincial

El Ayuntamiento recomienda su protección. Pero la realidad es que el Proyecto del nuevo Hospital se la lleva por delante. Es una lástima porque podría ser el núcleo de un futuro centro cívico para el barrio de Los Bloques. No tiene sentido derribar lo que está en perfecto estado. Y lo mismo sucede con las 4 viviendas que se encuentran en la entrada del recinto en la Calle Hernán Cortés. Todo derribado cuando está en perfecto estado. Nos recuerda a aquellas épocas en las que se sustituía el asfalto “agotado”, que nadie entendía porque aparentemente estaba bien.

Edificios que se derribaron pese a que se recomendaba proteger

Un caso claro fue la antigua Residencia de los Franciscanos en la Avenida Requejo nº 18. Esta construcción que en un principio fue de uso público, junto con las viviendas de los números 15 y 16 del Ministerio de Defensa usadas por los militares, y la Comisaría de Policía, forman un conjunto representativo de la arquitectura de la época del fascismo y muy en concreto de la arquitectura del racionalismo franquista.

Pues bien, de toda la fila de edificios de estas características solo está protegida la Comisaría. Todo lo demás sí lo recomendó proteger el Servicio de Patrimonio de la Junta, pero el Ayuntamiento hizo caso omiso. Y de hecho todo se puede derribar como se ha hecho con lo fue la Residencia de los Franciscanos. Una ciudad no se construye con la especulación, sino con el sentido común

Edificios protegidos y abandonados

En el Catálogo de Edificios Protegidos -en el que se deben incluir a nuestro juicio edificios como los que hemos mencionado- se da la paradoja de que se catalogaron en su día, y hoy se encuentran abandonados. Por citar algunos ejemplos: la Fuente de las Llamas, el antiguo Transformador junto a la Iglesia de Santiago de los Caballeros y el Puentico.

La Fuente de las Llamas, como tantas otras fuentes tradicionales, se encuentra abandonada entre el barrio de tal nombre y la línea del AVE en su salida por el Alto de los Curas. Ni tiene uso ni nada se espera de ella. Quizás habría que replantearse su traslado a otro punto de la ciudad. Sólo así estaría asegurado su mantenimiento. De lo contrario no tardará en estar completamente derrumbada.

Lo mismo puede decirse del Transformador junto a Santiago de los Caballeros. Ni siquiera la gente que va a ver la Iglesia se percata de su existencia por la maleza. El vandalismo hace el resto. Los arqueólogos son partidarios de dejar las cosas dónde están, y tienen sus razones. Pero hay que plantearse seriamente que si estas edificaciones no se trasladan al Centro acabarán en el suelo

Y por último el Puentico, en el Barrio de Cabañales. Se trata de un Puente del siglo XIX sobre el Arroyo Morisco, semienterrado tras la canalización del Arroyo. El Plan Parcial que en su día se aprobó sobre estas tierras establece que el Puente ha de desenterrarse y formar parte del vial que ahora es un camino. Pero, insistimos, ¿estas construcciones no podrían tener un uso alternativo? En la web http://zamoraenverde.blogspot.es/ se sugirió que podría trasladarse al Arroyo de Valorio y ponerlo en el lugar del conocido y sin valor Puente de Garrote.
           
En los tres casos, lo razonable es que se mantengan en el lugar donde están, y en perfecto estado de conservación y uso. Pero alertamos de su desaparición inminente.

Edificios que se protegieron a última hora

En el informe al que hemos aludido del Servicio de Patrimonio de la Junta de 2007, se insistió en la catalogación de varios edificios realizados muchos años atrás y que incomprensiblemente podían ser derribados en cualquier momento. Finalmente, y debido a  las correspondientes alegaciones del Grupo Municipal de IU en la tramitación del Plan de Urbanismo que finalmente se aprobó en 2011, se introdujeron algunos.

Como es el caso del Edificio del Banco de España, abandonado desde hace muchos años en el uso y sólo con protección a partir de 2011. Como dijo en su día el autor de la Rejería, Coomonte, sólo una “sociedad vulgar puede no tener protegida una obra de estas características”.

Otro de los edificios que se protegió en 2011 fue el de la Antigua Vivienda del Doctor Velasco, en la Avenida de las Tres Cruces, actual sede de Muface y de la Confederación Hidrográfica del Duero. Da la impresión de que este tipo de edificaciones ha estado siempre protegido, pero no ha sido así.

Edificios que la Junta recomendó proteger y no se hizo

Podemos imaginarnos la Avenida Príncipe de Asturias en el tramo de la Marina, llena de los antiguos chalets y edificios de época. Pero la especulación se lo llevó casi todo por delante. Sólo queda la conocida como Casa Peña. Lo último que se derribó fue el caserón del número 3, que el Informe de la Junta recomendó proteger y que una retroexcavadora derribó antes de que diera tiempo a pensarlo.

Lo mismo cabe decir de edificios de la Calle Toro, el Edificio de viviendas de Iberduero en la Calle Amargura, y el Edificio de Oficinas, también de Iberduero, en la Calle Pablo Morillo.

A ellos hay que añadir otros bloques de viviendas de Regimiento de Toledo y Calle Cervantes. En total, la Junta recomendó proteger más de un centenar de edificaciones, de las que sólo fueron atendidas media docena.

Una ciudad se hace con sensibilidad hacia el urbanismo, edificaciones, conjuntos, arqueología, y protección también de espacios del paisaje. La contrapartida debe ser que la ciudad, o sea el Ayuntamiento, con esta protección no puede perjudicar a los particulares y por ello algún tipo de ayuda debería ofrecerse para conservar en el tiempo las marcas históricas de la ciudad