google-site-verification: googleaccd199c3d209369.html Izquierda Unida Zamora: IU presenta un plan de rescate social Google+

20 de marzo de 2015

IU presenta un plan de rescate social

España necesita combatir la pobreza y la exclusión social

España necesita un plan de rescate. El paro y la pobreza se extienden. La creación de empleo es mentira porque lo que nos presentan es el espejismo del trabajo parcial y la destrucción del empleo a jornada completa. En el Ayuntamiento de Zamora el gasto social ha caído, aunque se recupera algo en los últimos años. Pero no basta. Es preciso implicar al Estado y a las Comunidades. El desánimo se extiende a la misma velocidad que la rabia y la violencia, aunque sólo por suerte en nuestras mentes. El cambio es una necesidad incluso de orden público. Ordenar ese cambio es una misión en Zamora de Izquierda Unida. Somos la opción más fácil.

La Constitución Española establece la garantía de la asistenciay prestaciones sociales suficientes ante situaciones de necesidad. Por su parte,la Comisión Europea, en el marco de la Estrategia Europea 2020, se plantea elobjetivo de reducir el número de personas en situación de pobreza y exclusiónsocial. En sentido coincidente se ha pronunciado el Comité Económico y SocialEuropeo.

Sin embargo, en España no solo no se ha avanzado en la reducción de la pobrezay la exclusión social sino que, por el contrario, ha aumentado enormemente.

Las cifras de Izquierda Unida Federal

Han evidenciado que un 27,3% de la población (12.866.000) se encuentraen riesgo de pobreza y exclusión social. En consecuencia, la privaciónmaterial severa ha aumentado un 38% (del 4,5% al 6,2%), lo que implica, entreotras cosas, que hay más personas que tienen dificultades para alimentarse adecuadamente,más personas que retrasan el pago de gastos relacionados con la viviendaprincipal, que no pueden mantener su vivienda con una temperaturaadecuada y que no tienen ninguna capacidad para afrontar algún gasto imprevisto.

Junto al aumento de la pobreza, otro de los problemas que con la crisis se havisto agravado es el aumento de la desigualdad. Entre 2009 y 2012 se ha producidouna evolución fuertemente creciente, que contrasta con la relativa estabilidadque había mantenido en el periodo 2005-2008. La proporción de los ingresos totales percibidos por el 20%de la población con mayores ingresos multiplica por 6,3% la percibida por el20% con menos ingresos.

Los pobres cada vez más pobres

Es tal la incapacidad del Estado de Bienestar en España de aliviar la desigualdadque incluso ha sido denunciada recientemente en informes de la OCDE. Enellos, se constata la relativa generosidad de las políticas sociales con colectivosde rentas elevadas, que reciben del Estado transferencias totales por un valorsuperior a su peso demográfico. En cambio, los segmentos con nivel socioeconómicomás bajo obtienen un volumen inferior al que le correspondería.


Por lo tanto, en España se han empobrecido los más pobres (los hogares situadosen las dos, a lo sumo, tres primeras décimas de ingreso), que han sido abandonadosa su suerte por un Estado que no ha previsto impulsar políticas paradar respuesta al empeoramiento de sus condiciones de vida.

En tercer lugar, también ha adquirido una preocupante magnitud el problemarelacionado con la imposibilidad de mantener la vivienda a una temperatura adecuada.Un reciente estudio de la Asociación de Ciencias Ambientales apunta quemás de un 15% de la población española (7 millones de personas) padece pobrezaenergética. Las causas de este problema son múltiples, pero destacan dos porencima del resto: el incremento de la pobreza y el incremento continuado de losprecios de la energía.

Pobreza energética

Como consecuencia, el porcentaje de ingresos que las familias deben destinar agastos de energía también ha aumentado: la cantidad de hogares que han dedicadomás de un 10% de sus ingresos al consumo de energía ha pasado de un 5%en 2007 a representar un 17% en la actualidad. Otras cifras muestran que el 8%de las personas encuestadas en 2013 por la Encuesta de Condiciones de Vidareconocían haber sufrido retrasos en el pago de los suministros básicos. Los datosmuestran sin dejar lugar a demasiadas dudas que el problema de la pobrezaenergética ha adquirido una dimensión claramente general desde el estallido dela crisis económica en 2008.

Ante esta situación, puede interpretarse que el aumento de las cifras de pobrezaenergética podría ser una de las múltiples manifestaciones de cómo la crisiseconómica está afectando a la sociedad. Sin embargo, no se trata de observarsolo las circunstancias coyunturales. Existen causas estructurales sin las cualesno se puede explicar que incluso en épocas de bonanza económica, un porcentajenada desdeñable de los hogares se encuentre en dificultades para afrontareste tipo de gastos. Los suministros básicos son un servicio público esencial ycomo tal deben ser tratados.

La emergencia social de los desahucios

Respecto al problema vinculado al acceso y mantenimiento de la vivienda, año ymedio después de la entrada en vigor de la Ley 1/2013 de 14 de mayo de medidaspara reforzar la protección de los deudores hipotecarios, reestructuración de deuda y alquiler social, el drama de los desahucios sigue tan vivo como al iniciode la crisis. La situación es de emergencia social y lo único que hace el Gobiernopara revertirla es actuar tarde, a remolque de la lucha social y cerrando en falsolos conflictos con falsas soluciones. En este contexto, es del todo necesario impulsaruna reforma a fondo de la legislación hipotecaria y civil para limitar elsobrendeudamiento y garantizar el acceso a una vivienda digna.

Por último, en cuestión de fiscalidad las reformas llevadas a cabo por este Gobiernohan sido un juego de suma cero: ganan los grandes empresarios y lasrentas más elevadas, y pierde el resto de la ciudadanía.

Un sistema fiscal más justo

La Constitución establece que el sistema fiscal debe ser justo, inspiradoen los principios de igualdad y progresividad, así como eficaz para lograr la consecucióndel mandato del artículo 31 de la misma para que todos contribuyanal sostenimiento de los gastos públicos de acuerdo a su capacidad económica. Sin embargo, las medidas impulsadas por el Gobierno en materia fiscal siguen el caminocontrario: el de la destrucción de la progresividad fiscal y el aumento de la desigualdad.

No es cierto que no existan alternativas. La brecha en presión fiscal con la mediade la Unión Europea es de unos 7 puntos porcentuales con relación al PIB, y además el fraude fiscal en nuestro país es desmesurado. Existe margen suficientepara las reformas que establezcan una fiscalidad justa y progresiva.

En materia de IVA, por ejemplo, sabemos que este es un impuesto claramenteregresivo en los bienes esenciales, porque son las rentas más bajas lasque deben dedicar una parte más importante de sus rentas para el consumo deesos bienes. En este sentido, se podría perfectamente aplicar un tipo impositivoreducido a suministros básicos o a la cultura y, en paralelo, considerar medidasalternativas para aumentar la recaudación del IVA.

Hay que dar un vuelco a la situación política

En resumen, se puede afirmar que España continúa hoy en una situación deemergencia social. En la actualidad, cualquiera puede caer en el pozo de la pobreza.Y ya no hablamos de una pobreza con un origen únicamente de caráctereconómico, sino que está relacionada con otros factores como son la vivienda, lasanidad, la formación o la educación, esto es, con los recortes sustanciales quehan sufrido numerosas políticas públicas.

Es en este contexto en el que se crea la necesidad de establecer un plan de rescatesocial que garantice que todas las personas tengan las necesidades básicasaseguradas en los aspectos esenciales para una vida digna: alimentación, ingresosmínimos, vivienda y suministros principales. Este plan deberá materializarsea partir del impulso de políticas públicas, modificaciones legislativas y todasaquellas medidas necesarias para evitar la exclusión social de los ciudadanos y ciudadanas.